miércoles, 1 de junio de 2011
Si yo fuera Deckard
una puerta crucial desde la noche
a algún lugar con sol,
algún lugar con vida, más allá de lo oscuro.
Si yo fuera Deckard
no iría por ahí persiguiendo replicantes,
les dejaría vivir en las afueras,
en algún suburbio de la ciudad quemada,
en algún rincón sin porvenir,
para que pudieran amarse fugazmente,
llorar como los niños, redimirse
y desaparecer bajo la lluvia
caminando despacio, muy despacio,
rumbo a ninguna parte.
La espera [microrrelato]
miércoles, 1 de septiembre de 2010
HACE BUENO...
Nota exclusivamente preparada para doctorandos y hagiógrafos.
Antonio Gamoneda escribió este frontispicio en el tren Alvia León-Madrid
Chamartín de las 12.47 hs., Clase preferente, Plaza 05A, del día 16 de marzo
del año 2010, en razón y causa del libro Hace triste, de Jordi Virallonga.
Las palabras y frases que aparecen en cursiva pertenecen a la op. cit. et
auctoritas idem.
jueves, 26 de agosto de 2010
Laimagenlapalabra
...DE UNIVERSO
Al principio
-eran las cuatro y cuarto de la tarde-,
se levantó Dios de la mesa
y creó un café solo.
Y pensó que sabría demasiado fuerte
y creó Dios un terrón de azúcar.
Y, parafraseando a Arquímedes, se dijo:
"dadme una cucharilla y..."
y removió el terrón
-sin sudor de su frente
ni usar azada alguna-,
y quiso sorber
y sin querer besó
esta negrura...
viernes, 25 de junio de 2010
Destruir, destruir
LOS MURCIÉLAGOS
Los murciélagos se esconden tras las cornisas
del almacén ¿Pero dónde se esconden los hombres,
que vuelan la vida entera en la oscuridad,
chocando contra las paredes blancas del amor?
La casa de nuestros padres estaba llena de murciélagos colgados,
como luminarias, de las viejas vigas
que apuntalaban el tejado amenazado por las lluvias.
"Estos hijos nos chupan la sangre", suspiraba
mi padre.
¿Qué hombre tirará la primera piedra a ese mamífero
que, como él, se nutre de la sangre de los otros animales
(¡hermano mío! ¡hermano mío!) y, comunitario, exige
el sudor de su semejante aún en la oscuridad?
En el halo de un seno joven como la noche
se esconde el hombre; en el algodón de su
almohada, en la luz del farol
el hombre guarda las doradas monedas de su amor.
Pero el murciélago, durmiendo como un péndulo, sólo guarda el
día ofendido.
Al morir, nuestro padre nos dejó (a mis ocho hermanos y a mí)
su casa donde de noche llovía por las tejas rotas.
Pagamos la hipoteca y conservamos los murciélagos.
Y entre nuestras paredes se debaten: ciegos como nosotros.
Ledo Ivo (Brasil, 1924)
"La moneda perdida"
TIEMPO DE LA FOTOGRAFÍA
Ávida vuela la palanca
y entra veloz la luz, el tiempo
preciso y justo de la arena
precipitándose a la trampa. Todo
queda ya igual
-ya para siempre.
Los niños y el resol, la viva espuma,
las nubes en sus coros displicentes,
la dicha inmensa del verano
y el simple estar allí
-tal como era
en aquella otra luz
-en aquel tiempo.
Eliseo Diego
"Los días de tu vida"
domingo, 4 de abril de 2010
MENOSLUZ
ADORÁNDOTESIENDOACADAHORA
COMOUNVIEJOSATÉLITE
DELQUENOPUEDESNUNCA
DESPRENDERTE
DESCANSOENTUSOFÁ
DUERMOENTUCAMA
ATERRIZOENELSUELO
DETUSINDECISIONES
INVADOTUCOCINA
NUNCAANTES
TENDÍTUROPA
CONESTAALEGRÍADEVERANO
NUNCAANTES
REGUÉTUSPENSAMIENTOS
CONESTATRANSPARENCIA
NUNCALAPALIDEZFUECLARIDAD
ANTESDEESTEREENCUENTRO
AHORATODO
ESNUESTRO
YESNOSOTROS
AHORANADA
PUEDEDETENERNOS
martes, 27 de octubre de 2009
LA VERDAD DEL FRÍO

EL ANIMAL DEPUESTO
Coronado de luces engañosas,
anclado en su espejismo,
dormita su ebriedad el universo.
Ya levantó su manto el dios inconocido,
ya el ángel de lo oscuro ha deslizado
su aroma de tiniebla entre las cosas.
Arcángeles, demonios, héroes y villanos,
sobrados y excedentes
del cálculo satírico del tiempo,
mecen sus armas a la luz del aire,
mas, ninguno recuerda los motivos.
No sabe nadie. Todos desconocen
la precaria certeza del principio,
y sesgan la corteza de la tierra
por una posesión inaprehensible.
¿Quién es dueño del Hombre?
¿De quién debiera el Hombre liberarse?
ARS ADIVINATORIA
Saber que hay un abismo
lamiéndote las plantas de los pies,
que vives de prestado, en un impás de aire,
calmándote la sed con unas aguas
que no te pertenecen,
surgido de la estela de unos nombres
que un día u otro van a ser silencio
y te van a dejar abandonado,
a merced de otros tiempos, de otras voces
al fin desconocidas.
Saber que en el final hay un principio
y que el mundo trasciende tu mirada
no produce inquietud, ni desvarío,
tan solo la nostalgia anticipada
de lo que no será, de este momento
al que nunca podrás encadenarte.
TENTATIVA
Cuando alumbras
la saliva limítrofe de un nombre
igual que un universo en construcción,
amenazado siempre de hecatombe,
de muerte, de fracaso;
cuando ensayas el himno del perdón,
el viento aúlla entre las gárgolas
consolidando la verdad del frío.
EL DESCONSTRUCTOR
He cumplido siglos de espuma
seguido de hombres y ratas
y otras criaturas prisioneras.
Apenas nada
ha sobrevivido a mi tacto
y a mi mirada.
He crecido en mi propia desunión,
en la escisión constante con el tiempo,
he sido tantas ansias de no-ser,
he sido oscuridad, temor de luz,
bajo la incandescencia de estos ojos cansados
y enrojecidos por el peso de un milenio.
Soy demasiado viejo y es demasiado tarde
para querer morir en el intento.
Primero debo acabar el trabajo:
destruir todo rastro de mí mismo.
LAMENTO DE NO-MUERTO
Yo supe que tú eras la mujer de mi vida
al verte soportar en aquel beso
mi aliento de no-muerto mezclado con four roses
mientras otro no-muerto llamado Kurt Cobain
maldecía la noche aullando al infinito.
Yo supe que eras tú
y aposté tanta sangre de no-muerto
como había en mis venas a lo nuestro.
Yo supe que tú eras la mujer de mi vida,
lo que no sabré nunca
es por qué no supiste que yo era
el hombre de tu vida.